Cómo iluminar un cuadro

Publicado por Cristina Yañez, 14 Oct 2013

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Iluminar un cuadro de manera correcta

Si sois amantes del arte o la fotografía, es muy probable que tengáis en casa réplicas de vuestros cuadros o instantáneas preferidas o, quién sabe, incluso los originales. Es muy importante que la iluminación sea correcta para que podamos admirarlos de la mejor forma posible y no se pierdan colores o matices. Por ello, os vamos a dar una serie de pautas y recomendaciones para que podáis iluminar los cuadros de cualquiera de vuestras habitaciones.

LO QUE DEBES SABER...
  • Luces: lo ideal es que sean halógenas o LED, ya que son las que mejor respetarán los colores del cuadro o fotografía.
  • Ubicación: debemos colocar la lámpara de tal manera que no cree sombras de ningún tipo sobre el cuadro.
  • Protección: la luz puede ocasionar a la larga desperfectos en los lienzos, por lo que debemos colocar algún tipo de filtro que lo proteja.

 

En los museos y galerías de arte existen complejos métodos de iluminación para que la experiencia al visualizar el cuadro sea la mejor posible. 

 

Elegir la luz 

Lo primero que debemos saber a la hora de iluminar un cuadro es que la luz produce un efecto de desgaste sobre el lienzo, de manera que los colores se van deteriorando con el paso del tiempo y pueden llegar a perderse las tonalidades y los matices. Por ello, debemos colocar un filtro en la propia fuente de luz o, por el contrario, colocar un cristal especial o protección sobre el cuadro, evitando así que pasen los rayos ultravioleta, que son los principales causantes de ese deterioro.

Una vez que nos hayamos asegurado que la luz no va a dañar el cuadro, tendremos que elegir el tipo de lámpara que vamos a usar ya que, aunque pongamos una bombilla que emite luz blanca, es posible que no nos deje apreciar correctamente la gama cromática de la pintura o la fotografía. Lo más recomendado son las lámpara halógenas y, sobre todo, las LED

Colocar la luz 

En cuanto a la colocación de la fuente de luz, hay que conseguir que no se produzca ningún tipo de sombra sobre el cuadro y, a ser posible, minimizar al máximo también las que proyecta el lienzo sobre la pared. Debemos evitar los reflejos de cualquier tipo que no nos dejarían apreciar completamente el cuadro. Para ello debemos ir jugando con la inclinación de la luz y el ancho del haz que proyecta la lámpara.

Por último, hay que tener en cuenta que las personas se van a colocar delante de la pintura o la fotografía para observarla, por lo que tampoco deberían proyectar sombras que dificulten la visión del cuadro.



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