Muere el fundador de Ikea, democratizador del diseño

Publicado por canalHOGAR, 30 Ene 2018

Comparte el artículo:   Linkedin Google Email WhatsApp

Ingvar Kamprad

Fue uno de los más grandes emprendedores del siglo XX y el democratizador universal del diseño gracias a IKEA, la empresa que creó siendo un adolescente.

Ingvar Kamprad, fundador de la multinacional sueca de muebles IKEA, falleció "en paz" el 27 de enero en su casa en Småland, según reza el comunicado enviado por la compañía. El visionario que amuebló las casas de medio mundo tenía 91 años y se marchó rodeado por los suyos tras una breve enfermedad.

Atrás queda el imponente legado que dejó: una multinacional con una misión visionaria sobre la venta y distribución de muebles, que consiguió democratizar el diseño para hacerlo asequible a millones de personas de todo el mundo. Su secreto: abaratar costes delegando el trasporte y montaje de los muebles a los propios clientes  con algo tan simple como el embalaje plano y su mítica llave Allen.

Con mucho trabajo consiguió crear una red de 412 tiendas repartidas por todo el mundo con cerca de 190.000 trabajadores. La revista Forbes lo señaló como la tercera persona más rica de Europa con un capital que ronda los 47.200 millones de euros, según Bloomberg. Una cifra que le sitúa como la octava mayor fortuna del mundo. Sin embargo, siempre se caracterizó por llevar una vida extremadamente austera, quizá marcada por su infancia.

 

IKEA: la empresa que fundó con 17 años

 

Descendiente de inmigrantes alemanes, Kamprad vivió una infancia muy humilde, lo que agudizó su ingenio emprendedor. Con tan solo cinco años puso en práctica sus dotes comerciales vendiendo cerillas, semillas, pescado, lápices, bolígrafos y decoración navideña a sus vecinos.

Con 17 años, todo aquello se le había quedado pequeño, y pensó que había llegado el momento de emprender algo más importante y usar, así, el dinero que le había dado su padre como recompensa por los buenos resultados en sus estudios. Se rodeó de proveedores locales y en 1943 fundó su primera empresa, aquella que revolucionaría el sector con su mente visionaria. Había nacido IKEA, el acrónimo de su nombre, la granja en la que vivió (Elmtaryd) y el pueblo en el que creció (Agunnaryd). Era un adolescente abriéndose camino en un mundo pensado por y para adultos.

En sus inicios, IKEA vendía un batiburrillo de bolígrafos, carteras, marcos para cuadros, tapetes para mesas, relojes, joyas, medias de nylon y otra serie de objetos que buscaban satisfacer las necesidades de la gente. Anunciaba sus servicios en la prensa local y utilizaba un improvisado sistema de venta por correo, que consistía en pedir favores a la camioneta de reparto de leche.

catalogo de ikea de 1951

Hasta que en 1948 llegó su primera venta de muebles: el sillón strandmon, que años más tarde protagonizaría –con algunas variaciones- la portada de su primer catálogo.

Pero este éxito no fue del agrado de todos. Sus colegas de profesión no veían con buenos ojos su política de precios bajos, por lo que presionaron a los proveedores para que cortaran sus suministros a IKEA. Este clima tan hostil terminaría de darle el empujón que necesitaba para convertirse en el imperio que es hoy día.

Kamprad vio que sería más fácil diseñar y fabricar sus propios muebles, para lo que empleó a los habitantes de su pueblo. Se enmarcó en la corriente que comenzaba a florecer en los años cincuenta: el estilo escandinavo, y ese fue otro de sus aciertos, ya que suponía la manifestación de la funcionalidad y simpleza como premisas indispensables, lo que casaba a la perfección con su proyecto.

fotografias antiguas y actuales del fundador de ikea Ingvar Kamprad

En 1953 abría una exposición en Älmhult: más de seiscientos metros cuadrados de superficie dedicados a sus propias creaciones. La primera de sus más de cuatrocientas tiendas repartidas por todos los rincones de la Tierra. Ahora los clientes podían ver y tocar los productos antes de comprarlos, algo que le interesaba a Kamprad, ya que la guerra de precios con su principal competidor hizo que éste rebajara considerablemente la calidad, no así la de los muebles de IKEA. Algo que quedó palpable tras esta exposición.

Hoy en día, IKEA es un fenómeno global que ha supuesto el mayor democratizador del diseño de millones de hogares con sus muebles de nombres impronunciables, todos ellos inspirados en los lugares, ríos, montes, regiones, etc., de la zona en la que Kamprad creció.

bolsa de ikea amarilla con soporte

Además, cuenta con su propio museo: ochocientos metros cuadrados dedicados por entero a la multinacional, con un recorrido por sus más de setenta años de historia a través de veinte salas decoradas con los muebles más icónicos de la empresa.

 

El catálogo de IKEA: un bestseller mundial

 

Todo lo que salía de la mente de Kamprad estaba “condenado” a convertirse en oro. Y eso es lo que pasó también con el catálogo publicitario de la empresa. Más de trescientas páginas satinadas que muestran los productos que se comercializan durante todo un año y que resulta ser una de las publicaciones más esperadas por millones de hogares. Tanto, que para su distribución tienen que imprimirse más de doscientas millones de copias, lo que lo sitúa en un bestseller mundial, a la altura de la Biblia, el Corán o los libros de Harry Potter.

Por si eso fuera poco, el afamado catálogo está traducido a una treintena de idiomas y cuenta con su propia entrada en Wikipedia. Detrás de él se encuentra un equipo de trescientas personas –maquetadores, diseñadores, fotógrafos, informáticos y traductores-, que trabajan durante diez meses seguidos en un estudio ubicado en Suecia y dedicado por completo a realización de dicho catálogo.

 

La vida austera de Kamprad

 

Basta comparar las cifras obtenidas por IKEA a lo largo de estos setenta años con la vida tan austera que llevó su fundador hasta el último día de su existencia. Lejos de mostrar una imagen altiva y adinerada, Kamprad era el vivo ejemplo del amasador de fortunas que disfrutarán otras generaciones.

En más de una ocasión confesó que no había comprado ni una prenda de ropa en otro sitio que no fuera un mercadillo de segunda mano. Nunca había volado en primera clase, tampoco se había alojado en hoteles de lujo, y siempre se movía en su viejo Volvo. Incluso reconocía que a veces compraba productos a punto de caducar, reusaba las bolsitas de té y ahorraba en la peluquería cortándose el pelo en países en vías de desarrollo.

Ingvar Kamprad con microfono en la mano

Pero no era un tacaño. Era un hombre austero movido por las dificultades de su infancia. De hecho, durante más de sesenta años acudió a la fiesta de Navidad de la empresa ataviado con un disfraz de Papá Noel y un regalo especial para sus empleados: un millón de coronas suecas a repartir entre todos.

 

Pasado nazi

 

Sin embargo, la vida del fundador de IKEA no se reduce únicamente a esfuerzo, sacrificio e ideas brillantes. En su pasado existen una serie de capítulos oscuros que salieron a la luz en 1994, cuando el periódico de Estocolmo Expressen relacionó su nombre con el de la activista fascista Per Engdahl, una de las principales figuras del nazismo en Suecia. Este hecho pasó desapercibido hasta que en 2011 la periodista Elisabeth Asbrink acusó directamente a Kamprad de haber sido un "activo miembro nazi", tal y como consta en la ficha del servicio de seguridad sueco.

Kamprad reconoció aquello y manifestó que había sido “el error más estúpido” de su vida, argumentando que se había dejado influir por una abuela alemana y por la visión de una Europa socialista no comunista. Posteriormente, escribió cartas a todos los empleados judíos de IKEA para pedirles disculpas.

Aún con sus luces y sus sombras, lo que está claro es que Kamprad pasará a la historia por ser el hombre que consiguió acercar el diseño a todos, creando modelos que ya son icónicos, como su famosa estantería Billy. Y todo bajo su particular prisma de la vida, con el que trataba de priorizar lo que consideraba importante. Tras anunciarse su fallecimiento, el monarca sueco Carlos Gustavo afirmó que "era una persona con los pies en la tierra y con un gran compromiso”. Buena muestra de ello es su última iniciativa: el anuncio de que a partir de este verano emplearía como proveedores a más de doscientos mil refugiados sirios en Jordania durante la próxima década. 



Comentarios (0)

Todavía no se ha publicado ningún comentario, sé el primero en escribir un comentario.

Si quieres comentar el post o recibir asesoramiento de MAPFRE pincha sobre la casilla correspondiente.

Dejar un comentario

Desde Facebook nos comprometemos a no publicar nada en su nombre

Su nombre será publicado junto a su comentario

Su email nunca será publicado ni compartido

* Todos los campos son obligatorios

Información básica sobre Protección de Datos:
En MAPFRE TECH S.A., como responsable del tratamiento, utilizaremos la información que nos facilite para la gestión de su actividad como usuario de este sitio web, así como atender y responder tanto a las solicitudes de información como las sugerencias, consultas y comentarios que realice a través de los distintos formularios. Dicho tratamiento lo haremos en base al consentimiento que nos ha otorgado. Asimismo, le informamos que, en su caso, podremos comunicar sus datos a otras empresas del Grupo MAPFRE y terceros con los que exista un convenio de colaboración o una relación de prestación de servicios. Por último, le informamos que puede ejercer sus derechos de acceso, rectificación, oposición, supresión, limitación y portabilidad, como se explica en la información adicional que hemos puesto a su disposición en nuestra Política de Privacidad y Cookies.

Te recomendamos