¿Nórdico o edredón?

Publicado por Covadonga Carrasco, 04 Nov 2013

Comparte el artículo:   Linkedin Google Email WhatsApp

Nórdico vs edredón

No existe mejor sensación en el mundo que al llegar el invierno nos podamos quedar de vez en cuando metidos en la cama sin tener nada más que hacer. Pero ¿mejor un nórdico o un edredón? Hoy te ayudamos a elegir.

LO QUE DEBES SABER...
  • Nórdico: ideal para personas no calurosas a las que les gusta cambiar el aspecto de la habitación a menudo.
  • Edredones: a diferencia de los nórdicos, el uso de edredones nos obliga a usar sábanas.
  • Diseños: ambas opciones cuentan con diseños y motivos muy variados.

 

Con la llegada del invierno una de las primeras cosas que debemos preparar es la ropa de cama. No en vano la cama es un lugar en el que pasaremos muchas horas y debe ser el sitio más agradable y cómodo de toda la casa.

 

Edredones vs nórdicos

Sin embargo, las dudas nos asaltan y en ocasiones se nos plantea la cuestión de elegir entre un nórdico o un edredón.

Este último ha ido perdiendo la batalla frente al nórdico, ya que, por norma general, si lo elegimos bien, el nórdico genera mucho más calor, nos ayuda a mantener la temperatura y además no necesitamos tantas “capas” en la cama que en ocasiones puede resultar muy incómodo.

Los edredones cuentan con un relleno de fibra de diferente gramaje según las necesidades y los gustos, y están fabricados en telas muy decorativas y de diversas texturas.

La desventaja del edredón es que siempre tendremos el mismo, es decir, el textil será siempre igual, por lo que nuestra habitación mantendrá siempre el mismo aspecto. Sin embargo, si nos decantamos por el nórdico podremos darle un toque diferente a la habitación cada vez que lo cambiemos.

Nórdicos, no recomendables para personas calurosas

Pero no todo iban a ser desventajas, los edredones sujetan perfectamente el relleno y consiguen un aspecto de orden, ya que podemos estirarlos sin que quede ni una sola arruga.

Los nórdicos, por su parte, suelen estar rellenos de plumas o fibras y su funda puede sustituir a las sábanas. Podemos variar el diseño cada vez que cambiemos la funda (que debe hacerse con la misma frecuencia que las sábanas comunes).

En el caso de los nórdicos, si se es caluroso no son especialmente recomendables, ya que suelen dar mucho más calor que los edredones y además tienen la desventaja de que no podemos apartarlos y quedarnos solo con la sábana si tenemos demasiado calor.

Como veis, cada uno tiene sus ventajas y sus desventajas, pero eso va en gustos, así que la decisión final siempre estará en nuestras manos.



Comentarios (0)

Todavía no se ha publicado ningún comentario, sé el primero en escribir un comentario.

Si quieres comentar el post o recibir asesoramiento de MAPFRE pincha sobre la casilla correspondiente.

Dejar un comentario

Desde este canal nos comprometemos a no publicar nada de su nombre

Su email nunca será publicado ni compartido

* Todos los campos son obligatorios