Cómo cuidar los suelos de linóleo

Publicado por Virginia González, 26 Dic 2012

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Suelos de linóleo

El linóleo es uno de esos materiales para suelos que vuelve con fuerza. Si queréis saber cómo cuidarlo de forma adecuada, aquí os lo contamos.

LO QUE DEBES SABER...
  • Composición del linóleo: aceite de linaza, resinas, harina de madera, corcho, caliza y pigmentos colorantes.
  • Ventajas: es más fácil de instalar y limpiar, más barato y más duradero.
  • Materiales para la limpieza: es suficiente con una fregona, jabón normal y agua templada. No hay que usar productos agresivos como la lejía.

 

Los suelos de linóleo son un derivado de la madera, muy usados antiguamente y que ahora han vuelto más fuerte que nunca gracias a que tienen una gran durabilidad. El linóleo es muy parecido al parqué (pero sin tener el riesgo de que se estropee tan fácilmente) y es muy sencillo de limpiar y cuidar.

 

Características de estos suelos

Es un suelo muy barato, ya que está hecho de partes residuales de otras cosas, como por ejemplo aceite de linaza, resinas, harina de madera, corcho, caliza y pigmentos colorantes.

También supone un ahorro en cuestiones de su instalación, pues es muy sencillo de poner y no necesitaréis que un profesional lo haga. Además seguramente será uno de los suelos que más os dure.

Con este tipo de suelo las opciones decorativas son múltiples, mucho más que usando por ejemplo moqueta, metal... Además de permitir adquirirlo en muy diferentes tamaños, tanto para habitaciones muy grandes, como para las más reducidas.

En resumen, si lo comparáis con otros suelos, podréis ver que tiene la ventaja sobre el parqué de que requiere muchos menos cuidados y que hay poco riesgo de que el suelo se acabe levantando o que se queden manchas señaladas. Con respecto a los suelos de baldosas, si bien es verdad que se limpian también muy fácil y suelen ser muy duraderos y resistentes, pueden ser algo menos estéticos y en invierno muy fríos, sin embargo el linóleo es muy estético y gracias al corcho aísla muy bien del frío y del calor.  

Cuidados de los suelos de linóleo

Otra de las múltiples ventajas de este suelo es su fácil limpieza. Los materiales que necesitaréis son simplemente una fregona en buen estado, jabón normal y agua templada. 

Procurad no humedecer demasiado el suelo, es más recomendable darle más de una pasada, ya que si no podría llegar a estropearse. Pasado un tiempo aplicad un abrillantador para mejorar el estado y la calidad del suelo desde el primer día.

En ningún caso deberéis usar productos agresivos, como la lejía, aguarrás, etc., ya que son excesivamente fuertes y estropearán enseguida el linóleo.



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