Características de los vinos Ribera del Duero

Publicado por Covadonga Carrasco, 26 Sep 2014

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Tintos Ribera del Duero

Si existe una Denominación de Origen reconocida no solo a nivel nacional sino también a nivel internacional, esa es, sin duda, la de Ribera del Duero. Son vinos de una calidad extraordinaria capaces de transmitirnos los más intensos placeres en sus diferentes variantes.

LO QUE DEBES SABER...
  • Barrica: en función del tiempo que pasa en barrica, el vino se considera joven, crianza, reserva o gran reserva.
  • Diferencia: algunas de las características para diferenciar estos vinos son el tono en la copa, su viveza y su variación.
  • Calidad: los vinos Ribera del Duero son vinos reconocidos a nivel internacional.

Pero ¿conocemos realmente qué es lo que hace que sean tan especiales? Hagamos un repaso por las características de los vinos Ribera del Duero para disfrutarlos aún más.

 

Tintos Ribera del Duero

Los vinos tintos han de elaborarse, al menos, con el 75% de la variedad tempranillo, conocida también con el nombre de tinta del país o tinto fino. Dependiendo del vino, puede combinarse con la uva cabernet sauvignon, merlot y malbec o elaborarse solamente con tempranillo. Pero nunca puede superarse el 5% de garnacha tinta o albillo para alcanzar el sabor característico de los Ribera del Duero.

Dentro de los vinos tintos encontramos diversas variedades. El tinto joven, por ejemplo, se elabora en madera o con paso en barrica de menos de un año. Pocos meses después de la vendimia se pone a la venta. Es un tinto de tono guinda intenso y con ribetes azulados, violáceos y púrpuras. Se observa también algún matiz rubí de intenso y vivo color. En nariz es un vino denso que recuerda a frutas maduras y silvestres como las moras o las frambuesas. En boca, este caldo tiene una acidez equilibrada, es amplio y de gran personalidad.

 

Crianza

Por otro lado, encontramos el tinto crianza que, a diferencia del anterior, pasa más de un año en barrica de roble y sale al mercado a principios de octubre dos años después de la vendimia. Se trata de un vino picota intenso, con tonos violáceos, de capa fina y que recuerda los vinos jóvenes. En nariz es un vino frutal, con matices de maderas nobles y recuerdos a especias como el clavo, la vainilla y el regaliz. En boca es un vino carnoso, redondo, aterciopelado, persistente y potente retronasal.

 

Reserva

En el caso del reserva, ya comienzan a notarse mucho más las diferencias con respecto al vino anterior. Necesita 36 meses de envejecimiento entre barrica (al menos un año) y botella. Sale a la venta a primeros de diciembre del tercer año tras la vendimia. Se trata de un vino de capa intensa que va del rojo picota al rubí. En nariz es un vino elegante, de gran intensidad, con aromas de fruta madura y confitada, con toques de cuero, almizcles, balsámicos y minerales. En boca es un vino robusto, con un retronasal largo, persistente y equilibrado.

 

Gran reserva

Y, para terminar, la joya de la corona, el tinto gran reserva. Necesita 60 meses de envejecimiento entre barrica y botella, pasando al menos 24 meses en barrica. Sale a la venta a primeros de diciembre del quinto año tras la vendimia. Es un vino rojo cereza que va del tono granate al rubí y tiene matices teja en capa fina. En nariz es un vino con aromas complejos, tostados, maderas nobles y caza. En boca es elegante, con muy buena estructura, equilibrado, persistente, vivo y armónico.

 

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