Dido Blanco

Publicado por Covadonga Carrasco, 08 Oct 2012

Comparte el artículo:   Linkedin Google Email WhatsApp

Vino blanco Dido

Los vinos blancos son probablemente los más especiales, cuentan con personalidades muy marcadas que se relacionan íntimamente con los seguidores de estos caldos. El caso del Dido Blanco es una historia de tradición, elegancia y voluptuosidad, un blanco que seduce.

El Dido Blanco pertenece a la D.O. Montsant y está elaborado con uvas garnachas blancas, macabeo y xarel, cuyo origen está en las fincas de Marça y Falset.La finca Marça tiene 70 años de historia, situada en la zona más calurosa de la D.O. Montsant donde la uva madura reposadamente y en la que se realiza la vendimia durante la segunda semana del mes de septiembre.

Un vino con una fuerte personalidad

El caso de la finca Falset es mucho más joven, tan solo 25 años. Una zona mucho más fresca que compensa a la perfección la calidez y la densidad de Marça con una buena acidez, un pH bajo y aromas especiados.

La crianza se realiza durante 10 meses en barrica de roble francés, es un vino maduro cuyo aroma recuerda al melocotón y el albaricoque y que en el paladar comienza con una entrada densa, dulce pero que en poco tiempo resalta el toque mineral.

Su graduación es de 14º y la temperatura a la que debemos consumirlo es de alrededor de 8º.

El maridaje de este vino es perfecto con pastas, pescados y carnes blancas, y sin duda es el acompañamiento perfecto para recetas como la del risotto de parmesano con aceite de trufa.

Un vino blanco perfecto para la carne

Aunque es perfecto para disfrutarlo solo, sin necesidad de sentarlo en nuestra mesa, al caer la tarde también es ideal para acompañar carnes suaves, algo complicado en los vinos blancos que siempre suelen estar más cerca de los pescados y los mariscos.

Los vinos blancos, a diferencia de lo que sucede con los vinos tintos, requieren de un paladar especial. No a todo el mundo le seduce un vino blanco, por muy buena calidad que tenga y esto es debido, generalmente, a la poca costumbre que tenemos de disfrutar de ellos más allá de una comida cuyo protagonista sea el pescado.

Un vino como el Dido Blanco es perfecto para comenzar a introducirse en el mundo del sabor del vino blanco, su particular personalidad ayuda a que podamos disfrutarlo solo sin mezclarlo con otros sabores y así comenzar el juego de la seducción que este vino estará dispuesto a ganar.



Comentarios (0)

Todavía no se ha publicado ningún comentario, sé el primero en escribir un comentario.

Si quieres comentar el post o recibir asesoramiento de MAPFRE pincha sobre la casilla correspondiente.

Dejar un comentario

Desde este canal nos comprometemos a no publicar nada de su nombre

Su email nunca será publicado ni compartido

* Todos los campos son obligatorios