¿Vitrocerámica o inducción? ¿Qué es mejor?

Cocina

Publicado por canalHOGAR, 06 Jul 2015

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diferencias entre placa de inducción y vitrocerámica

¿Estás pensando en cambiar la cocina de tu casa? ¿No sabes si decidirte por un sistema de cocción u otro? A continuación te desvelamos las principales diferencias entre una placa vitrocerámica y otra de inducción.


Las cocinas eléctricas han acabado ganando la partida a las de gas, por más que aquellas sigan teniendo a sus valedores, que aprecian el gran control del fuego que permiten o el precio más económico de la energía. Sin embargo, hay que distinguir entre cocinas de vitrocerámica y cocinas de inducción. Y es que por más que a simple vista pueden parecer sistemas muy similares, cuando profundizamos en sus detalles, no es así. Tanto uno como otro presentan sofisticados diseños en vidrio negro; suelen tener dos, tres o cuatro fuegos, etc. Pero una de las principales diferencias entre una placa vitrocerámica y otra de inducción radica en el precio.

Las placas de inducción son más caras, llegando incluso a duplicar el precio de las vitrocerámicas comunes. Además, en cuanto a la eficiencia también encontramos cierta disparidad. Aquí te exponemos algunos de los pros y contras de cada tipo de cocina.

 

 ¿Cómo funciona una vitro y cómo una cocina de inducción?

Las vitrocerámicas que vemos en la mayoría de las cocinas funcionan por aplicación de calor a través de una resistencia. El cristal absorbe ese calor y así se calientan los recipientes que colocamos encima.

Por su parte, las placas de inducción crean campos magnéticos, generados por una bobina eléctrica, que son captados solamente por un tipo de metales especiales. De esta manera, cuando tocamos una placa de inducción no nos quemamos porque la piel no es un metal apto para recibir el calor.

 ¿Qué ventajas tiene cada tipo de cocina?

Esto también significa que no todas las sartenes y cazos son adecuados para inducción: si cambiamos de una cocina a otra es posible que también nos toque renovar parte del menaje. Además, estas cocinas son sensibles a la superfície de contacto, por lo que sartenes y ollas deformadas o irregulares también pueden ser problemáticas y no darnos el mejor rendimiento posible.

La inducción, además, por esa forma de calentar, responde de forma más rápida. Eso tiene la ventaja de que una vez apagamos el fuego, cesa de transmitirse al recipiente casi de foma inmediata. Pero, por esa misma razón, no puede esperarse que los platos acaben de cocinarse con el calor residual, como sí ocurre con la vitro una vez apagada

En cuanto a limpieza y eficiencia, las placas de inducción son mejor opción. Si la comida rebosa el recipiente, no se quema ni se pega al cristal. Podríamos decir que esto es todo un lujo, habida cuenta de que en las placas de vitro cerámica nos tocara rascar con esmero.

Además, la inducción es mucho más rápida y eficiente. Esto significa que consigue calentar, hacer hervir o cocer antes, pero también que optimiza mucho mejor la energía, de modo que necesitamos menos consumo para hacer lo mismo. Un rasgo que, a medio plazo, hace rentable la superior inversión inicial.

Conociendo las diferencias más importantes entre una placa vitrocerámica y otra de inducción, es hora de que te decidas por una o por otra en función del uso que vas a darle a tu cocina. Además, debes saber que si ocurre cualquier desperfecto en tu cocina, como la rotura de una encimera o daños en los aparatos electrónicos, el Seguro de Hogar Platino MAPFRE te ofrece una serie de coberturas específicas para ello. ¡Descúbrelas!



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