Cómo hacer una auténtica carbonara (no, no lleva nata)

Publicado por canalHOGAR, 30 Ago 2016

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Cómo hacer una auténtica carbonara (no, no lleva nata)

Muchos presumen de saber hacer pasta carbonara, pero son pocos los que respetan la receta tradicional y dejan la nata fuera de este plato, que según la tradición italiana, no la incorpora ni la necesita para ser una comida rica y completa.

Pizzas carbonara, macarrones a la carbonara… La carbonara es una salsa muy popular y cuenta con muchos seguidores. Eso ha facilitado que las versiones sobre una misma base se disparen y, en el proceso, se han perdido ingredientes y se han ganado otros, cada cocinero hace suya la carbonara y la personaliza a su gusto y según sus necesidades. La nata es ese ingrediente que muchos han añadido, pero que genuinamente no se encontrará en la receta de carbonara más clásica.

Si revisas los blogs de cocina de los italianos más renombrados, puedes encontrar la receta de carbonara más sencilla y respetuosa con la tradición y en la que la nata no tiene cabida. Eso no significa que la carbonara con nata no sea correcta o no esté deliciosa, pero en esta receta tradicional no es necesaria.

Ponte manos a la obra y reserva una media hora de tu vida para sorprender a tus amigos y familiares con una comida Italiana en la que la carbonara responderá a los cánones ancestrales y sus orígenes auténticos.

Para hacer un pasta carbonara al estilo tradicional necesitas para cuatro raciones: medio kilo de espagueti o macarrones -puedes usar otras pastas, pero estas son las más clásicas-, 4 yemas de huevo, 150 gramos de tocino ibérico o panceta, 250 gramos de queso pecorino o Parmiginano -también valdrían otras variedades, pero si te quieres ceñir a las bases de la carbonara elige uno de estos dos quesos-, sal, aceite de oliva y tomillo picado.

   1. Cocer la pasta

Parece el primer paso obvio de esta receta y el más sencillo, pero te sorprenderá saber cuántos errores se cometen al cocer la pasta y cuanto influye esto en el resultado final y la calidad de una receta basada en la pasta. Asegúrate de cocer, según recomiendan los profesionales y sigue atentamente las instrucciones del fabricante de la pasta que hayas elegido.

Atención porque dos minutos antes de que la pasta esté en su punto, debes retirarla y acabarla de hacer en la sartén con el resto de ingredientes.

   2. Preparar el tocino o panceta

Mientras que la pasta llega a su punto, puedes ir preparando el tocino o panceta para añadir a tu carbonara genuina. Trocea en tacos de tamaño medio, menudos pero de grosor consistente y saltéalos en la sartén con aceite, sal y pimienta. Elige una sartén grande, recuerda que vas a tener que usarla para acabar la receta, añadiendo la pasta y el resto de ingredientes, necesitas capacidad de maniobra. 

 

Vigila atentamente para que el tocino no se queme, debe quedar ligeramente dorado y jugoso para que al contacto con la pasta, le transmita su sabor y un poco de su grasa natural. Si tienes tiempo, mejor saltea a fuego medio o bajo para obtener un resultado idóneo, añade la pasta en el momento perfecto.

   3. Mezcla clásica

Bate las yemas de los huevos y reserva para añadir. En la sartén, ya tendrás el tocino en su punto y la pasta que, escurrida y casi cocida, habrás añadido, agrega un poco de agua a la sartén, si es preciso para terminar de hacer la pasta. Es el momento de incluir el queso y las yemas batidas, removiendo con cuidado para que la pasta no se deshaga, pero adquiera todo el sabor, tanto del queso como del tocino, la yema de huevo confiere una textura suave y cremosa a la mezcla. Precisamente ese punto es el que algunos le atribuyen a la nata, pero que en la receta tradicional se logra sin ella y sólo con las yemas de huevo.

La pasta estará lista para servir, siempre mejor en caliente o ligeramente tibia, cuando la textura obtenida sea homogénea y los ingredientes hayan quedado perfectamente ligados. Espolvorea al gusto con tomillo picado.

Hasta aquí, la receta básica y tradicional de la pasta carbonará auténtica; sí, esa que se hace sin nata. Pero recuerda que la cocina es una arte en el que la creatividad siempre es bienvenida y suele funcionar muy bien. Sin embargo, no descuides nunca en la cocina la seguridad y la previsión, el Seguro de Hogar MAPFRE incluye coberturas específicas para la protección de tu cocina y sus diferentes elementos, contrata la póliza que mejor se adapte a tus necesidades y las de tu hogar, incluida la cocina.



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