Etiquetado de los alimentos, todo lo que hay que saber

Publicado por canalHOGAR, 21 Jul 2016

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Etiquetado de los alimentos, todo lo que hay que saber

Consultar la información de las etiquetas de los alimentos que compras es una muy buena práctica, pero a veces estos espacios son pequeños misterios, llenos de información indescifrable que, más que ayudar, te pierden por completo y no suponen ninguna ayuda.

No es el caso de los etiquetados de todos los alimentos, pero en muchos aún puedes encontrar etiquetas que informan muy poco. La normativa sobre etiquetación alimenticia ha mejorado mucho en los últimos tiempos, estableciendo importantes obligaciones para los fabricantes y mejorando la experiencia de compra de los consumidores.

Las encuestas realizadas a los consumidores confirman que, aunque muchos creen que las etiquetas son importantes para tomar una decisión de compra sobre un producto; en la práctica, no es determinante para elegir un alimento sobre otro. Los consumidores muchas veces aseguran no consultar ni siquiera las etiquetas.

Para no perderse frente a una etiqueta y saber interpretarla es fundamental saber qué información aporta y qué tipo de nomenclaturas pueden utilizar. Quizás no consultes a menudo las etiquetas y tengas dudas al hacer la compra que una etiqueta, siempre que sea completa, correcta y conforme a ley, puede despejarte.

   1. Denominación del alimento

El nombre del alimento debe constar en la etiquita en un lugar preferente y destacado. No se refiere a la marca o al nombre del distribuidor del producto, sino a la denominación del mismo: carne, pescado, pan… en resumen, debe responder a la pregunta ¿qué es esto? Sin dar lugar a dudas.

   2. Lista de ingredientes

En caso de tratarse de un alimento compuesto o tratado, es necesario que se incluya la lista de ingredientes por orden de cantidad de participación en el alimento. Es decir, el primer ingrediente que puedes leer en la lista es el que está presente en una mayor cantidad en el producto: agua, carne de vacuno o azúcar, por ejemplo.

   3.  Alérgenos

Un apartado de vital importancia y uno de los que más modificaciones ha sufrido en los últimos años, ganando en importancia y obligatoriedad. Es importante comprobar los alérgenos que pueda incorporar el alimento que vas a comprar, tienen que estar reflejados en la etiqueta con claridad y de forma completa y fiable.

   4. Cantidades y categorías de ingredientes

En los productos que lo requieran, es obligatorio que las etiquetas informen al consumidor sobre la cantidad de cada uno de los ingredientes que los componen, así como la categoría a la que pertenece el alimento o el grupo de alimentos que los componen.

   5. Cantidad neta del alimento

Para saber cuánto producto real estás comprando, descontando envases como latas, botes… es necesario consultar el peso neto del alimento que compras. La etiqueta debe incorporar esta información siempre y de una manera clara y precisa.

   6. Fecha de caducidad

La fecha de consumo preferente o caducidad es una información que siempre debe aparecer en las etiquetas de los alimentos y que es importante consultar tanto en el momento de la compra, como en el de su consumo. En los puntos de venta, es poco común que se cuelen productos caducados, pero una vez que los llevas a casa puede ocurrir y, especialmente, es común en los alimentos que se almacenan, como latas o conservas, es imprescindible consultar la caducidad antes de su consumo.

   7. Condiciones de conservación, consejos de uso y/o modo de empleo

Este apartado muchas veces no se sabe que debe estar en las etiquetas y, sin embargo, es una información muy práctica y útil para la compra de productos no tan populares o que quieras incorporar a tu cesta. Es importante consultar y seguir las recomendaciones de este punto de las etiquetas para poder disfrutar de los alimentos en su mejor estado y condiciones, la conservación es clave.

   8. Identificación del responsable del producto

Este tipo de información suele ser demasiado completa  y poco clarificadora para el consumidor, según denuncian algunas organizaciones de consumidores. Lo imprescindible es contar con el responsable del alimento: nombre completo, razón social y la dirección del operador de la empresa.

   9. Información nutricional

Las tablas nutricionales son habituales en las etiquetas actuales, pero no todas son tan claras como se espera. En cualquier caso, muchos son los datos importantes que aporta la información nutricional sobre el producto que vas a comprar y suelen estar referidas a cantidades concretas de ingesta. En el caso concreto de las bebidas alcohólicas se suele informar sobre la gradación.

Toda esta información está contenida en la etiqueta de un producto, siempre que está sea correcta y conforme a la normativa. Sin embargo, a pesar de que las etiquetas de los alimentos, tanto frescos como congelados, son ahora mucho más sencillas y completas, hay ocasiones en que pueden ser contradictorios y sumamente complicadas de interpretar.

Lo más seguro es consultar siempre las etiquetas de los alimentos, tanto durante el proceso de compra como luego al consumir en casa o antes de su uso. Si las condiciones de conservación de un producto no han sido las idóneas o el exterior -especialmente el de las latas- no es el esperado, es mejor no consumir ese producto.

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