Alimentos que no son lo que parecen

Publicado por canalHOGAR, 03 Sep 2015

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Alimentos que no son lo que parecen

Atención y lectura son las claves para comprar y comer lo que realmente quieres, dejando de lado publicidad y grandes titulares hay muchos alimentos que no son lo que parecen o sólo lo son en un porcentaje muy pequeño.

Zumo, queso, carne, calamares… para ir a la compra nunca debes olvidar la atención y si las necesitas, las gafas de leer letra pequeña para adquirir justo lo que quieres y evitar esos alimentos que no son lo que parecen.

El ahorro es el principal motor de muchas cestas de la compra familiar, pero también el de muchos productores y fabricantes que ahorran en ingredientes y no lo reflejan tanto en el precio final que paga el consumidor.

Los alimentos que no son lo que parecen no tienen que ser sinónimo de algo malo, pero si son algo diferente de lo que aparentan, por lo que suponen en ocasiones una engaño al consumidor que se deja llevar por la necesidad y las prisas, sin detenerse a leer la letra pequeña.

Pautas para evitar comprar lo que no te hace falta:

Lee con atención y al completo los nombres de los productos. No te quedes con la primera palabra ni con los adjetivos del tipo jugoso, natural, sin grasas o sin aditivos.

Tómate tu tiempo al elegir los productos de tu cesta de la compra, si tienes alguna duda o quieres estar seguro leer la composición del producto y/o sus ingredientes.

Las composiciones e ingredientes deben estar de forma obligatoria en todos los alimentos, aunque sea en el lugar menos accesible y en una letra mucho más pequeña.

Recuerda que los listados de ingredientes se hacen de mayor cantidad a menos. Es decir, si lo primero que encuentras en la composición es agua, por ejemplo, quiere decir que este es el principal ingrediente, el que se encuentra en mayor cantidad en ese producto.

Presta especial atención a los productos congelados y precocinados, pero también a los lácteos, zumos y fiambres.

Los alimentos que no son lo que parecen pueden consumirse por supuesto, pero siempre que se sepa que se está comprando lo que es y no lo que quiere el productor que parezca qué es. La atención en la lectura y atreverse siempre a descubrir la letra pequeña es el mejor consejo que puedes seguir. Recuerda que es especialmente importante en los casos de alimentos para bebés, niños, personas mayores o enfermos crónicos, si tienes dudas, consulta siempre que sea necesario y ante cualquier producto con tu especialista médico de confianza a tu disposición en tu Seguro de Salud MAPFRE.



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