Cómo preparar una salsa de roquefort

Publicado por Patricia Arroyo, 18 Nov 2014

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Salsa de roquefort

Si te gusta cualquier tipo de queso, entonces no puede faltar en tu libro de recetas la salsa de roquefort. 

LO QUE DEBES SABER...
  • Ingredientes: la salsa de roquefort se prepara con aceite o mantequilla, nata líquida, queso roquefort y nuez moscada.
  • Acompañamiento: es una salsa ideal para pastas, carnes, pescados y ensaladas.
  • Consejo: cuanto más tiempo cocinemos la salsa de roquefort, más se espesará. Si queremos corregir la textura, la solución es echar un poco más de nata líquida.

La salsa de roquefort es idónea para acompañar pastas, pescados y carnes. Además, puede ser una salsa light y es muy rápida de preparar. ¡Veamos su receta!

 

Ingredientes y elaboración de la salsa de roquefort

Para hacer una salsa de roquefort necesitaremos los siguientes ingredientes: 200 ml de nata líquida, 45 g de queso roquefort, 2 cucharadas de aceite (también podemos utilizar mantequilla) y un poco de nuez moscada. ¡Comenzamos!

En primer lugar, echaremos dos cucharadas de aceite en una sartén y la pondremos a calentar a fuego lento. Cuando el aceite esté caliente, añadiremos el queso roquefort (en el caso de que no tengamos este tipo de queso, podemos utilizar cualquier otro queso azul que tenga un sabor bastante fuerte).

Mientras el queso se va derritiendo, iremos removiendo bien con una cuchara de madera. A continuación, añadiremos la nata líquida y seguiremos removiendo los ingredientes. Es importante que cocinemos a fuego lento para que la salsa de roquefort no se nos llegue a pegar o quemar en la sartén.

Después, cuando el queso y la nata líquida queden totalmente mezclados, echaremos por encima un poco de nuez moscada.

Dejaremos que la salsa se haga un par de minutos más a fuego lento y después la retiraremos. ¡Y ya tendríamos nuestra salsa de roquefort lista para servir!

Consejos para hacer una salsa de roquefort

Debemos saber que cuanto más tiempo cocinemos la salsa de roquefort, más se espesará. Así que, si alguna vez nos descuidamos con el tiempo y nos queda una salsa demasiado espesa, siempre podremos echar un poco más de nata líquida para corregir su textura.

La salsa de roquefort se utiliza para acompañar todo tipo de carnes (solomillo, chuletones de buey, etc.), pescados (merluza y salmón), y para dar otro toque de sabor a las pastas. Incluso, si nos animamos, podemos echar salsa de roquefort sobre ensaladas. ¡Con endibias queda deliciosa!

También es aconsejable que sirvamos la salsa nada más cocinarla, ya que, al estar caliente, quedará más cremosa sobre el plato. Si no la vamos a servir en el momento, entonces tendremos que esperar a que se enfríe para conservarla en la nevera.

 

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Comentarios (1)

simeonediego842 comento el 18/11/2014 a las 11:55

Siempre hago salsa de roquefort cuando preparo cualquier plato de pasta.

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