Cocinar con brotes

Publicado por Covadonga Carrasco, 13 Ago 2014

Comparte el artículo:   Linkedin Google Email WhatsApp

Recetas de cocina con brotes

Con la maravillosa moda de comer sano, existen ingredientes, como los brotes, que antes no hubiéramos imaginado que podríamos incluir en nuestras recetas. Lo mejor es que los platos que podemos conseguir cocinando con brotes dan resultados exquisitos, solo hay que probarlos para darnos cuenta de que pueden hacer de una comida normal y corriente un plato delicioso.

LO QUE DEBES SABER...
  • Brotes: son perfectos como ingrediente para ensaladas y sándwiches, como guarnición o incluso como plato principal si los mezclamos con alguna salsa. Además, contienen numerosos nutrientes muy beneficiosos para nuestra salud.
  • Tipos: los más conocidos son los brotes de soja, de alfalfa, de rábano y de lentejas, entre otros.
  • Cocinar: algunos brotes se pueden comer crudos, pero otros es necesario cocinarlos antes de consumirlos. Suele bastar con hervirlos durante unos 5 minutos.

Por norma general, la gente que cocina con brotes son personas a las que les gusta comer sano, veganos o que quieren perder peso.

 

Qué brotes podemos comer

Pero además de en ensaladas, podemos usar los brotes en otro tipo de platos como guarnición e incluso como plato principal. Si de verdad nos gusta probar cosas nuevas, otra deliciosa forma de preparar los brotes es utilizándolos como ingrediente de algún sándwich vegetariano para tomar entre horas (con pan integral o con cualquier otra variedad). Es una buena forma de no cansarnos de comer sándwiches si no nos queda otro remedio que llevárnoslos al trabajo. También podemos acompañarlos con salsas de yogur o de queso para hacernos disfrutar de un almuerzo sano pero diferente. 

Y es que los brotes, a pesar de ser muy pequeños y parecer muy simples, cuentan con un alto valor nutritivo y con muchísimas vitaminas. En cuanto a las calorías, son hipocalóricos y cuentan con una buena cantidad de agua y de fibra, incluso más que las legumbres y los cereales, por lo que solo se pueden decir cosas buenas en relación a sus beneficios para nuestra salud.

Los brotes pueden comerse crudos o cocinados en función del tipo de grano que hayamos elegido. Es preferible hacerlo de la primera forma, ya que así quedarán las vitaminas intactas y la textura será mucho más crujiente.

Los brotes de semillas de lentejas, garbanzos o guisantes sí necesitan ser hervidos, aunque con 5 minutos aproximadamente será suficiente. Nada más terminar la cocción, los sacaremos del agua caliente y los meteremos en un bol de agua con hielo y, en el momento en el que estén fríos, los escurriremos y los tendremos listos para utilizar en la cocina.

Los brotes más conocidos y más comunes son los brotes de soja, alfalfa, berro, girasol, sésamo o lino. Conozcamos algunos de ellos un poco mejor:

 

Brotes de soja

Son los brotes blancos que vemos en botes de cristal en los supermercados, cuentan con un elevado nivel de proteínas, fibra, carbohidratos y muy poca cantidad de grasa. Se comen crudos, no hace falta cocerlos, con sazonarlos será suficiente. Un poco de aceite, mostaza, sal y limón pueden ser algunas de las opciones.

 

Brotes de alfalfa

Son más o menos del mismo tamaño que los brotes de soja, pero en este caso tienen dos hojas pequeñas de color verde. Cuentan con todos los aminoácidos esenciales para nuestro organismo. También se comen crudos y su sabor nos recuerda al de nueces dulces. Resultan crujientes y son perfectos para sándwiches, ensalada de patatas, platos con huevo, mezclados con queso crema, etc.

 

Brotes de lentejas

Estos brotes nos dejan un sabor entre picante y dulce, así que son ideales para hacer ensaladas aliñadas. Contienen proteínas, vitaminas, hierro, minerales y carbohidratos. Los brotes de lentejas se tienen que cocinar antes de comerlos, pero basta con hervirlos unos 5 minutos. Se utilizan también para incluir en sopas y guisos, o como relleno de carnes y tartas saladas.

A la hora de cocinar, los brotes de diferentes tipos pueden mezclarse para sacarle el máximo partido a sus diferentes texturas y sabores. Pero veamos algunos ejemplos de recetas que podemos preparar con brotes.

 

Ensalada de brotes de soja y gambas

Esta es una de las ensaladas más sencillas y más deliciosas que podemos preparar durante el verano, y es perfecta para comenzar a cocinar con brotes y para saber si nos va a gustar el sabor o si debemos probar otros diferentes.

Para preparar esta ensalada necesitaremos:

-100 g de brotes de soja

-300 g de gambas

-1 cucharada de salsa de soja

-2 cucharadas de vinagre

-5 cucharadas de aceite de oliva 

-Sal al gusto

Para comenzar su elaboración, lo único que habrá que hacer será lavar y escurrir bien los brotes de soja. No deberemos echarlos nunca con la misma agua con la que están en el bote.

Mientras lavamos los brotes, podemos ir cociendo las gambas. Cuando estén listas, las pelaremos y nos pondremos a preparar el aliño.

Para ello, mezclaremos la salsa de soja con el vinagre, el aceite y la sal y removeremos bien para mezclar el aliño con las gambas y los brotes en un bol. Serviremos directamente en la mesa o dejaremos la ensalada en la nevera para que esté más fresquita.

 

Ensalada de brotes, camarones y gorgonzola

Otra ensalada deliciosa que podemos preparar con brotes, en este caso con brotes de rábano, es la ensalada de camarones y gorgonzola.

En este caso, el plato está algo más elaborado que el anterior y el resultado es increíble. Se trata de una ensalada que mezcla varias lechugas, los brotes de rábano y camarones con una salsa de queso gorgonzola... ¡Irresistible!

Para su preparación necesitaremos los siguientes ingredientes:

-Un paquete de los que cuentan con distintas variedades de lechugas

-Un puñado de brotes de rábano

-Un puñado de camarones pelados

-1 tomate pequeño

-30 g de queso gorgonzola

-2 cucharadas de nata líquida

-1 cucharada de piñones

-1 chorrito de aceite de oliva 

-1 cucharadita de vinagre suave

-Sal al gusto

Cogeremos la bolsa de las lechugas y la vaciaremos en un bol o la separaremos en puñaditos en los diferentes platos, si queremos servirla de forma individual.

Echaremos el chorrito de aceite, el vinagre, la sal y mezclaremos bien.

A continuación, colocaremos los camarones en el centro de la lechuga y los rodearemos con los brotes de rábano.

Después, decoraremos también con los piñones y el tomate troceado colocándolos por encima.

En un bol que podamos meter en el microondas colocaremos el queso gorgonzola junto a la nata líquida para derretirlo durante aproximadamente unos 30 segundos. Conseguiremos una salsa muy cremosa pero con fluidez.

Después, añadiremos poquito a poquito la salsa de gorgonzola por encima de la ensalada y ya estará lista para servir.

Esta receta no es nada compleja y el resultado es espectacular, no solo por el sabor sino porque la presentación resulta muy llamativa.

 

Ambas recetas son una buena forma de comer sano y, sobre todo, de innovar en la cocina de una forma muy fácil, con ingredientes sencillos y muy sanos. Solo es cuestión de ir probando diferentes tipos de brotes hasta encontrar el que nos guste más y convertirlo en el ingrediente imprescindible para nuestras ensaladas. Pero también podemos usarlos con pastas, carnes, pescados... hay infinidad de posibilidades.

Y es que no es tan importante saber cocinar bien como tener imaginación y arriesgarse a la hora de probar cosas nuevas en la cocina.

 

Si quieres recibir consejos como estos y otros muchos más, el boletín de canalHOGAR es para ti. ¿A qué esperas para suscribirte?



Comentarios (1)

juantoni70 comento el 13/08/2014 a las 12:39

Nunca había pensado en probarlos siquiera. Pero ahora no me parece mala idea. Si comemos sano y, además está bueno, pues genial.
¡Gracias por la información!

Si quieres comentar el post o recibir asesoramiento de MAPFRE pincha sobre la casilla correspondiente.

Dejar un comentario

Desde este canal nos comprometemos a no publicar nada de su nombre

Su email nunca será publicado ni compartido

* Todos los campos son obligatorios