Diferencias entre jamón serrano y jamón ibérico

Publicado por Patricia Arroyo, 29 Ago 2014

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¿Sabes diferenciar el jamón ibérico del jamón serrano?

Si os preguntaran qué diferencias existen entre el jamón ibérico y el jamón serrano, quizá no sabríais muy bien qué contestar. Pues bien, en este artículo os queremos enseñar a diferenciarlos. ¡Seguid leyendo!

LO QUE DEBES SABER...
  • Jamón serrano: proviene del cerdo blanco criado en granjas.
  • Jamón ibérico: proviene del cerdo ibérico criado en libertad.
  • Curación: el jamón ibérico tarda más tiempo en curarse que el serrano.

El jamón ibérico y el jamón serrano son dos productos parecidos a simple vista, pero, si nos fijamos bien, en realidad son muy diferentes, pues provienen de distintos animales. ¿Cómo diferenciarlos? Solo tenemos que prestar atención a la textura, al aroma y al sabor de cada uno.

 

El origen del jamón serrano

Para diferenciar estos dos productos, lo primero que debemos saber es el origen de cada uno. Empecemos con el jamón serrano.

El jamón curado o serrano proviene del cerdo blanco, que no del ibérico como piensa la mayoría. Exactamente de razas conocidas como la de Duroc, Pietrain o Landrace. Los cerdos blancos se caracterizan por ser alimentados en granjas y a base de pienso compuesto.

En cuanto al proceso de elaboración del jamón, se puede decir que se desarrolla en tres fases: la primera es la de salazón, después la de reposo y por último el secado.

La curación del jamón serrano tiene una duración de 7 a 16 meses, incluso de hasta 24 meses. El buen control de la duración de cada fase es clave para determinar la buena calidad del producto. 

Por último, debemos saber que la denominación jamón serrano es una de las más típicas de la gastronomía española. Entre las denominaciones más importantes de jamón serrano se encuentran el jamón serano de Teruel y el jamón de Trévelez.

 

El origen del jamón ibérico

A diferencia del jamón serrano, el ibérico sí que proviene de cerdos ibéricos. Además, se crían en libertad alimentándose de bellotas, hierbas y cereales.

En el proceso de elaboración del jamón ibérico existen cuatro fases: salazón, lavado, secado y curación. Siendo la fase de curación de mayor duración que la del jamón serrano. El tiempo de curación del ibérico dura entre 14 y 36 meses.

Otra de las diferencias es que los jamones ibéricos son más pequeños que los serranos y, en general, estos tienen la pezuña negra.

Por último, para reconocer un verdadero jamón ibérico debemos saber las 4 denominaciones reconocidas:

  • D.O. Guijuelo: jamones elaborados en el municipio de Guijuelo y sus alrededores.
  • D.O. de Extremadura: proceden de las dehesas de los municipios de Badajoz y Cáceres.
  • D.O. Jamón de Huelva: procedentes de varios productores de Huelva, Cádiz, Málaga, Sevilla, Cáceres y Badajoz.
  • D.O. Los Pedroches: es la denominación más joven y sus jamones se caracterizan por ser alargados.


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