Cómo catar vino

Publicado por Covadonga Carrasco, 28 Feb 2014

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Aprende a catar un vino

Es probable que más de una vez, al cenar en un restaurante, el camarero nos haya ofrecido probar el vino y, debido a nuestro desconocimiento, nos hayamos puesto nerviosos al no saber qué hacer. Hoy vamos a conocer las claves para catar un vino y no quedarnos paralizados la próxima vez que se nos acerque el camarero.

LO QUE DEBES SABER...
  • Facilidad: solo tendremos que relajar los sentidos para percibir bien el tipo de vino que estamos tomando.
  • Características: los vinos han de cumplir una serie de características para considerarlos de mejor o peor calidad y determinar si son jóvenes o de crianza.
  • Sentidos: la vista, el olfato y el gusto son los tres sentidos imprescindibles para catar un vino.

No es necesario ser un experto sumiller para catar un vino, todos podemos disfrutar y analizar las sensaciones que nos provoca un buen caldo. Lo único que debemos hacer es sacarle el máximo partido a los sentidos, especialmente a la vista, gusto y olfato, aunque no en este orden.

 

Cata en fase visual

Una vez que se descorcha el vino, debemos servir un poco en la copa y coger esta de la base o el tallo para no calentarlo. Inclinaremos la copa aproximadamente unos 45º cerca de un fondo blanco.

Observaremos el color para tener idea de la edad del vino, cuanto más brillante sea y más se acerque a los tonos cereza o rubí más joven será; si por el contrario, tiene un tono más granate tirando a anaranjado será un vino de crianza.

Si no vemos con claridad a través del vino, estamos hablando de un vino de capa alta y, si es más transparente, es que se trata de un vino de capa baja.

Si al moverlo, las lágrimas caen con rapidez es que el vino tiene poca graduación alcohólica, mientras que si lo hacen de forma lenta la graduación será mucho mayor.

 

Cata en fase olfativa

Sin mover la copa introduciremos la nariz y buscaremos sus aromas primarios, los que nos hacen ver si es un vino afrutado, es decir, el tipo de uva. Después lo agitaremos para que el vino se oxigene y desprenda los aromas secundarios, los originados por la fermentación. Estos se perciben mucho mejor en los vinos jóvenes.

Continuaremos agitándolo para llegar a los aromas terciarios, lo que se conoce como bouquet, los aromas más complejos de determinar y que se perciben tras la crianza.

 

Cata en fase gustativa

Una vez el vino está en la boca, lo moveremos con la lengua de un lado a otro para alcanzar los cuatro sabores básicos: salados, dulces, amargos y ácidos. Será un vino perfecto si tiene el equilibrio de todos estos sabores.

Lo siguiente que habrá que determinar será la textura, percibiendo la suavidad y la untuosidad como características positivas, o la rugosidad como característica negativa.

En la fase retronasal, al tragar el vino expulsaremos el aire por la nariz y, si continuamos un tiempo percibiendo las mismas sensaciones, el vino será de larga persistencia retronasal.



Comentarios (1)

gdani535 comento el 28/02/2014 a las 12:57

Qué difícil parece catar vino, yo siempre había creído que cuanto más color rubí más viejo, y es justo al revés.

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