Deshidratar frutas y verduras

Publicado por Covadonga Carrasco, 27 Jun 2013

Comparte el artículo:   Linkedin Google Email WhatsApp

Desecar frutas y verduras

La técnica de deshidratar alimentos se ha usado durante mucho tiempo para preservarlos. Al no contar con líquido, los microorganismos que se encargan de provocar el proceso de descomposición desaparecen. Hoy te enseñamos cómo deshidratar frutas y verduras.

LO QUE DEBES SABER...
  • Proceso: puede hacerse de varias formas: de manera tradicional exponiéndolas al sol, en el horno o con un desecador.
  • Conservación: lo ideal es hacerlo en botes de cristal colocando la fecha en la que se realizó el proceso.
  • Agua: el agua que debe quedar en los alimentos debe ser entre el 4% y el 8%.

 

Una de las grandes ventajas de las frutas y verduras deshidratadas es que mantienen la mayoría de sus nutrientes, el sabor y durarán mucho más tiempo. Generalmente la deshidratación de frutas y verduras suele realizarse por personas que cuentan con su propio huerto, para así mantener los alimentos durante más tiempo y consumir estos productos incluso fuera de temporada.

 

Varios procesos de deshidratación

Hay que elegir frutas y verduras en su punto perfecto de maduración, se lavan, se pelan y se quitan las zonas que no deseamos. Después se cortan en rodajas o cuadraditos y se escaldan.

A continuación habrá que ponerlas al sol para que estén expuestas a sus rayos y al aire, para después desecarlas en el horno. Este desecado se debe hacer a una temperatura de entre 55 ºC y 60 ºC durante un tiempo que va de cuatro a diez horas.

Dependiendo de la cantidad de agua que tenga cada alimento tardará más o menos. Se trata de que quede tan solo entre un 4% y un 8% de agua. Cuando las frutas y verduras estén listas, se enfrían, se empaquetan y se guardan.

Conservación en botes de cristal

Si el desecado lo vamos a hacer de manera tradicional, es decir solo con la exposición al aire y el sol, esto puede durar hasta tres semanas, ya que habrá que colocar los alimentos sobre una rejilla durante el día y recogerlos por la noche para evitar la humedad. El riesgo que se corre en este caso, es el de los insectos y sus larvas, al estar al aire libre.

Si lo hacemos de forma gradual en el horno, la temperatura siempre será constante y además el horno permite que el aire circule entre los alimentos.

También existen aparatos especiales para deshidratar, los hay de varios tamaños y formas, con ventiladores, con temporizadores, etc.

Un consejo para guardar los alimentos después de haberlos deshidratado, es hacerlo en botes de cristal, también al vacío, en el caso de las verduras en aceite de oliva o con especias, etc. Lo que no debemos olvidar es escribir la fecha en la que se deshidrataron.



Comentarios (0)

Todavía no se ha publicado ningún comentario, sé el primero en escribir un comentario.

Si quieres comentar el post o recibir asesoramiento de MAPFRE pincha sobre la casilla correspondiente.

Dejar un comentario

Desde este canal nos comprometemos a no publicar nada de su nombre

Su email nunca será publicado ni compartido

* Todos los campos son obligatorios