Cómo limpiar y deshuesar un pollo

Publicado por Cristina Yañez, 14 Feb 2013

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Aprende a deshuesar un pollo

Muchas veces compramos pollos enteros sin saber la manera en que finalmente vamos a cocinarlos y cuando llega el momento, necesitamos que la pieza esté limpia y sin huesos, ya sea porque queremos rellenarla o porque queremos comer sin preocuparnos de tener que estar quitando lo que sobra.

LO QUE DEBES SABER...
  • Tiempo: dependiendo la práctica que tengamos, al principio tardaremos un poco más pero una vez dominado no nos llevará más de 5 minutos.
  • ¿Por qué deshuesar un pollo?: fundamentalmente para poder rellenarlo con otros ingredientes o trocearlo para preparar otros platos.
  • Ahorro: podemos ahorrar algo de dinero si somos nosotros mismos los que deshuesamos y limpiamos la pieza.

 

El único utensilio que necesitaremos para limpiar y deshuesar un pollo será un cuchillo que esté bien afilado y nuestras propias manos

 

Diferentes técnicas 

Cada maestrillo tiene su librillo y por eso las técnicas para deshuesar un pollo son muy numerosas. Habrá personas que lo hagan de una manera y tengan sus pequeños trucos y otras que empleen un método totalmente diferente.

Nosotros vamos a guiaros a través de unos sencillos pasos que os permitirán dejar el pollo completamente limpio.

Pero como hemos dicho, estas recomendaciones podéis modificarlas y sustituirlas hasta conseguir vuestra propia manera de hacerlo.

Deshuesar de una manera fácil

Lo primero de todo será realizar un corte para abrirlo de arriba a abajo y dividir el pollo en dos mitades. A continuación cogeremos una mitad para separar la pechuga del hueso con cuidado de apurar lo máximo posible con el cuchillo y que no nos dejemos carne pegada a la estructura ósea. Para ello iremos tirando de la carne y realizaremos los cortes lo más pegado posible que podamos al hueso. El siguiente paso será igual que el anterior, pero separando el muslo del hueso.

Procederemos a realizar estos dos mismos pasos con la otra mitad del pollo.

Cuando hayamos separado los muslos y las pechugas podremos ir cortando el resto de la carne a la vez que vamos dándole la vuelta a la pieza, prestando especial atención para intentar no llevarnos con el cuchillo la piel del pollo.

Por último, quitaremos la parte trasera del pollo y las vísceras que todavía queden. Lo normal es que se hayan quedado dentro del caparazón de hueso que hemos quitado pero si hay algún resto lo retiraremos también con el cuchillo.

Aunque pueda parecer complicado, no lo es, y con la práctica tardaremos muy pocos minutos en tener un pollo totalmente limpio y deshuesado listo para rellenar o cocinar.



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