Prepara la casa para la llegada de un bebé

Publicado por canalHOGAR, 13 Nov 2017

Comparte el artículo:   Linkedin Google Email WhatsApp

Mujer frente a un bebé que está dentro de una cuna.

No dejes nada para después. Cuando nazca el bebé querrás dedicarle todo el tiempo del mundo. Para conseguirlo, sigue estos consejos que te ayudarán a preparar y tener todo a punto antes de la llegada del nuevo rey de la casa.

Preparar la casa para la llegada de un bebe es una de las cosas que más preocupan a los padres primerizos. A la incertidumbre de cómo será la  nueva etapa vital se suma el desconocimiento de las necesidades que pueda tener el bebé, de qué es importante y qué no, o cómo hay que organizar la casa y el tiempo.

En las tiendas especializadas recomiendan todo tipo de muebles y objetos que, según nos cuentan, son imprescindibles, pero que luego en la vida real muchas veces ni se usan. Por eso, para no comprar más de lo necesario (pero tampoco quedarnos cortos), hemos elaborado una serie de consejos con los preparativos y el acondicionamiento del hogar para recibir al que será el rey de la casa.

La habitación del bebé 

Aunque en los primeros meses de vida el bebé estará en la habitación de los padres, no está de más dejar su habitación preparada. Cuando nazca, no habrá tiempo para recrearse con la decoración y tampoco tendremos ganas de estar montando muebles o pintando paredes. Cuanto más previsores seamos, menos trabajo dejaremos para luego.

  • Pinta las paredes. Elige colores suaves y relajantes que le inviten al sueño. Aún no sabes si tu bebé va a ser de los que duermen del tirón o no. En el caso de que le cueste conciliar el sueño, cualquier ayuda para hacerle dormir te parecerá poca. Si la habitación es pequeña, puedes usar colores neutros como blancos, cremas, tostados o grises muy claritos. Los tonos fríos como el azul, verde, malva o violeta son muy relajantes. Pero si el cuarto es muy oscuro, quizá debas usar la gama de los cálidos, como el amarillo o el naranja en sus variantes más suaves.
  • Vinilos y láminas, mejor que pintar dibujos en la pared. Los gustos cambian, y nuestro bebé irá creciendo. Mejor dejar abierta la posibilidad de renovar la decoración de las paredes cuando queramos.
  • Mobiliario. Cuantos más muebles tengas, más cosas guardarás y el desorden será cada vez mayor. En este sentido conviene ser minimalista: un armario ropero (con perchas de su tamaño); un mueble cambiador donde puedas guardar los pañales, toallitas, cremas, gasas, chupetes, etc.; la cuna (sin almohada, ya que los bebés no deben usarla); un par de estanterías de pared para poner fotos o adornos; una butaca cómoda para darle el pecho o el biberón por las noches, y una alfombra que se pueda lavar en la lavadora, para que no acumule ácaros.
  • Todo en orden. Dispón una caja o un hueco del armario para las medicinas, el termómetro y la carpeta con los papeles del médico. Ten toda su ropita ya ordenada en el armario y una cesta o baúl (con freno en el cierre) para guardar los juguetes que vaya teniendo.
  • Para la cuna necesitas un colchón recto y firme, un protector para que no choque con las barras, tres juegos de sábanas, una manta y funda nórdica. Añade también un saco para dormir, ya que si se mueve mucho estará destapado toda la noche.

La habitación de los padres

  • Los primeros meses de vida, el bebé dormirá junto a su madre. Por las noches demandará su toma de leche y todas las facilidades que pongamos para que la tarea sea menos ardua serán bienvenidas cuando llegue el momento. Bastará con poner un moisés junto a la cama, aunque las cunas colecho son la mejor solución si lo que queremos es no poner un pie en el suelo. Este tipo de cunas, también denominadas sidecar, prescinden de una de las barreras laterales por donde se acoplan a la cama de los padres, lo que facilita la toma nocturna.
  • Si decides darle leche de fórmula, no olvides instalar un calienta biberones en la mesilla y tener chupetes de repuesto.
  • Guarda en un cesto o caja varios pañales y toallitas para tenerlos siempre a mano.

El cuarto de baño

  • Si no quieres que tu espalda se resienta invierte en una bañera con patas. Hasta la más sencilla te evitará estar de rodillas a los pies de la bañera para sujetar al bebé con una mano y lavarle con la otra.
  • Si dispones de espacio suficiente, mete el mueble cambiador. Si sales del baño con el bebé envuelto en la toalla puede coger frío por el cambio de temperatura. Por eso, si tienes la opción es mejor bañarle y vestirle en el mismo sitio.
  • Destina una parte del armario del baño para sus productos de higiene: peine, gel, champú, cremas, pañales, toallitas, tijeras, bastoncillos, suero en monodosis, etc.
  • En cuanto a la ropa de baño, te bastará con tres toallas con capucha.

La cocina

  • Si le vas a dar leche de fórmula, ten preparado un bote con leche en polvo, dos biberones y botellas con agua mineral. Prepara baberos que se cierren bien a la altura del cuello para que la leche no se cuele y humedezca la ropa del bebé.
  • Más adelante necesitarás una trona. Como en lo demás, si te adelantas y la compras ya tendrás una preocupación menos. Intenta que sea estable y ligera. Las que luego se convierten en mesa en realidad terminan siendo un estorbo.
  • ¿Esterilizador? Cuestión de gustos. Hay padres que prefieren no esterilizar nada; otros que usan sofisticadas máquinas; y otros que lo hacen a la antigua usanza: hirviendo los objetos en una olla con agua. Tú elijes.

Seguridad en toda la casa

  • Protectores de enchufes. Aún es pronto, pero no tardará en querer averiguar qué hay dentro de esos dos agujeros.
  • Esquineros. Cuando se inicie en el gateo o dé sus primeros pasos, chocará más de una vez con las esquinas de los muebles que, casualmente, quedan justo a la altura de su cabeza. Si aún estás a tiempo, compra muebles de líneas suaves y redondeadas, pero si no, puedes solucionar el problema instalando protectores de esquinas.
  • Barreras. Si la vivienda es de varias plantas, conviene contar con vallas protectoras para ponerlas en los extremos de las escaleras.
  • El peligro, cuanto más lejos, mejor. Pon los productos de limpieza, los objetos cortantes y las medicinas fuera de alcance o en la parte más alta de los armarios.
  • Contrata un seguro para la casa. El Seguro de Hogar MAPFRE ofrece las mejores coberturas adaptables a cada persona para estar siempre protegidos.

Orden y limpieza

  • Cuando nazca el bebé, sobre todo en los primeros meses, las horas pasarán volando y no querrás dedicarlas a limpiar y ordenar la casa. Déjalo todo listo con antelación. Una buena idea es contratar a una persona para que haga una limpieza a fondo de cada una de las habitaciones.
  • No basta con limpiar. Desinfecta y pasa la aspiradora, sobre todo si tienes mascotas en casa.
  • Lava toda la ropa y las sábanas del bebé con detergente hipoalergénico antes de colocarlas en su sitio.

Con todo preparado, solo queda aguardar que llegue el momento de enseñarle a nuestro bebé -por primera vez- la que será su casa, donde seguro que pasará una de las etapas más felices de su vida.



Comentarios (0)

Todavía no se ha publicado ningún comentario, sé el primero en escribir un comentario.

Si quieres comentar el post o recibir asesoramiento de MAPFRE pincha sobre la casilla correspondiente.

Dejar un comentario

Desde este canal nos comprometemos a no publicar nada de su nombre

Su email nunca será publicado ni compartido

* Todos los campos son obligatorios