Cómo demoler una pared tú mismo

Publicado por CanalHOGAR, 28 Dic 2015

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Cómo demoler una pared tú mismo

A veces queremos darle a nuestro hogar un aire nuevo y nos acabamos echando atrás porque creemos que es muy complicado. Sin embargo, esto no siempre tiene que ser así, y en el caso de cómo demoler una pared tú mismo veremos cómo no tiene ningún tipo de dificultad.

Para saber cómo demoler una pared tú mismo hemos recopilado esta serie de consejos que tienen presente la seguridad, la limpieza y la dificultad, para no tener que sufrir percances innecesarios a la hora de querer echar abajo un tabique. Con estos sencillos pasos, no habrá muro que se nos resista.

Las razones por las que demoler una pared son muchas, pero las medidas a tomar serán siempre las mismas. La primera atiende a razones de seguridad: tendremos que cerciorarnos de que no se trata de un muro que haga de pilar para la construcción de nuestra casa, porque esto podría ocasionar daños irreversibles, tanto materiales como humanos, en caso de producirse un derrumbamiento. Es por ello que es esencial comprobar estas restricciones responsablemente sobre los planos de nuestra vivienda. Si no contamos con ellos, podremos pedírselos al anterior propietario, o al promotor en caso de que se trate de una vivienda nueva, para comprobar que podemos actuar con total seguridad.

Para tener por seguro si la pared que queremos echar abajo no es una pared de carga, una primera comprobación puede ser golpearla con un martillo: si suena hueco, el muro no será estructural, mientras que si el sonido es sólido es muy probable que sí. Si podemos echar un ojo a las características de la pared, además, ésta habrá de medir, en caso de que sea de construcción nueva la vivienda, 11,5 cm. Sin embargo, si se trata de una construcción antigua, no podemos contar con este dato. Si tiene un pilar maestro, un apeo o hay carga de planta superiores sobre ellas estará totalmente desaconsejado derribarla.

Los planos de la vivienda también nos serán útiles para comprobar que no hay ninguna instalación adherida al muro que queremos tirar, puesto que de ser así, esto dificultaría mucho nuestro deseo. Si no contamos con ellos, tendremos que seguir el recorrido de las instalaciones para cerciorarnos de que nuestra pared está libre y no necesitamos de ningún especialista que nos las traslade.

Para asegurarnos trabajar en las condiciones más limpias, vaciaremos las estancias que separan el muro que queremos echar abajo; así, evitaremos que mobiliario y demás se impregnen de polvo. Una vez las habitaciones estén despejadas, colocaremos papel de periódico en el suelo para evitar que la tarima se dañe con la caída de algún escombro; además, será mucho más fácil de limpiar cuando hayamos acabado.

El siguiente paso es prepararnos: aunque estemos en casa, no podemos usar ropa del día a día. Tendremos que protegernos con mascarilla, casco, gafas y guantes para tener total garantía de que no sufriremos ningún percance importante. Además, deberemos cubrir la junta con el techo para evitar que algún trozo de yeso se nos caiga encima: para ello, podremos añadir postes que sujeten en todo momento la cabecera.

Y será entonces cuando estemos listos para demoler. Lo más recomendable es empezar del centro hacia los extremos de la pared, tanto a los lados como arriba y abajo. Empezaremos picando el muro con un martillo para derruir el panel de yeso. Si encontramos los clavos de las vigas, podremos servirnos de la misma herramienta para extraerlos. Con trozos grandes de pared, utilizaremos una sierra de vaivén con la que podremos seccionarlos de manera vertical y así ir retirándolos. En caso de estar ante un tabique de ladrillos yeseros, deberíamos hacernos con una tronzadora con un buen disco para derribarla. En este caso, será obligatorio el uso, tanto de gafas, como de guantes, porque levanta una gran humareda de polvo.

De esta manera, iremos derribando los bloques que quedan entre los postes con un movimiento de vaivén, alejaremos los pernos superiores, y dejaremos las superficies sin clavos. Una vez hecho esto, comprobaremos que la parte de arriba y de abajo de la pared han quedado, cada una por su lado, a ras de los otros muros. Una vez verificado esto, podremos proceder a limpiar y pintar.

Estos consejos sobre cómo demoler una pared tú mismo son seguros y no entrañan mucha dificultad; sin embargo, podemos contar con la mayor confianza de los Seguros de Hogar MAPFRE para prevenir y cuidar que nunca nos pase nada en nuestra vivienda.



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