Cambiar el revestimiento sin hacer obra

Publicado por CanalHOGAR, 04 Nov 2015

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Cambiar el revestimiento sin hacer obra

Las tiendas de bricolaje esconden recursos muy interesantes y, a veces, desconocidos para casi todas las necesidades que puedan surgirte de cambio, reforma o mejora de tu hogar. ¿Cambiar el revestimiento sin hacer obra? Puedes, si quieres. Descubre cómo.

En la cocina, en una habitación… en cualquier estancia de tu hogar puedes cambiar el revestimiento sin hacer obra, evitando así, ruidos, polvo, molestias y ahorrando algo de dinero. Todo, de la manera más sencilla y eficaz.

Los revestimientos para paredes son un recurso práctico y útil, que se presentan en muchos acabados e imitando muchos materiales, por lo que será fácil que encuentres el más adecuado para tus necesidades de revestimiento; además, son impermeables, ligeros y resisten altas temperaturas.

Para cambiar el revestimiento sin hacer obra, solo tienes que seguir, en líneas generales, estos sencillos pasos:

1. Mide la zona a cubrir y valora el tipo de material que necesitas, sus características y su estética. No es lo mismo un revestimiento para paredes de baños o cocinas que el que puedes preferir para tu salón. Compra siempre algunos metros -un 10 por ciento mínimo- más de material para posibles imprevistos.

2. Limpia y despeja la zona a revestir. Puede ser necesario que quites llaves de la luz, algún mueble o parte de ellos, o por ejemplo, los embellecedores de los enchufes. Marca estos elementos para salvarlos con el revestimiento de la forma más eficaz y cómoda posible.

3. Mide y corta las piezas de material de revestimiento, preséntalas sobre la pared, y pégalas con tiras adhesivas y/o masilla adhesiva. Vigila el nivel para que el trabajo sea correcto y presta atención en esquinas o zonas irregulares.

4. Una vez revestida toda la pared o zona a cubrir, vuelve a colocar y montar todo lo que habías tenido que retirar: enchufes, estanterías, embellecedores... Ya tienes tu nueva pared limpia, saneada y con un nuevo estilo de la forma más cómoda y rápida, sin obras.

Queda claro y demostrado que cambiar el revestimiento sin hacer obra no solo es posible, sino que es una alternativa muy a tener en cuenta cuando se necesita un recurso rápido, sencillo  y económico, sobre todo, si se trata de una zona concreta o de simplemente dar un toque diferente o cambio de imagen a una estancia de tu casa. Con el Seguro de Hogar MAPFRE, tu casa estará protegida también de la manera más sencilla y cómoda, un recurso indispensable.



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