Cabeceros de madera hechos a mano

Publicado por Luis Bermejo, 26 Jun 2014

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Hacer un cabecero de madera

¿Necesitas redecorar el dormitorio pero no tienes suficiente presupuesto? El cabecero de la cama es uno de los elementos más importantes y que más destacan en una habitación. Vamos a enseñarte a hacer tú mismo un cabecero para que así te ahorres unos cuantos euros.

LO QUE DEBES SABER...
  • Cabecero: el cabecero de la cama es un elemento muy visual, por lo que deberemos combinarlo con el resto de la decoración del dormitorio.
  • Palés: podemos reciclar palés de madera para hacer el cabecero, pero tendremos que preparar primero el material y no olvidarnos de aplicar fungicida.
  • Acabado: será necesario pintar o barnizar el cabecero para darle un acabado más profesional.

Lo primero que haremos será tomar las medidas. Mediremos el ancho y el alto que queramos para el cabecero. Si tenemos mesitas laterales, podemos extender el cabecero hasta detrás de ellas, lo que nos dará la sensación de tener la cama más grande.

 

Colocar rastreles en la pared

Para no complicarnos demasiado colocaremos unos rastreles horizontales sujetos a la pared. Los rastreles son listones de madera que se sujetan a la pared y sirven para sostener las maderas del cabecero. De esta manera no tendremos que taladrar la pared para cada pieza, sino que atornillaremos todo a los rastreles.

Una vez colocados los rastreles, ya podremos comenzar a preparar las tablas para hacer el cabecero de la cama.

 

Un cabecero escalonado muy original

Prepararemos unas lamas de tarima o tablones y los cortaremos con distintas medidas de largo. A continuación, iremos atornillando verticalmente los tablones (o lamas) a los rastreles, dejando en la parte de arriba del cabecero la diferencia de longitud entre las piezas. Es decir, para conseguir un cabecero a distintos niveles.

Seguiremos atornillando todos los tablones y nos quedará una figura escalonada de madera a diferentes alturas. Solo nos quedará pintar o barnizar el cabecero con los colores que queramos y que combinen con los del resto de la habitación.

Si pintamos, es recomendable aplicar después un barniz transparente que puede ser mate, satinado o brillante, según nuestro gusto, y que le dará una mayor resistencia al cabecero ante roces y golpes.

De esta manera tan sencilla podremos cambiar la decoración del dormitorio sin hacer grandes obras y, sobre todo, sin gastar más de la cuenta. 



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