Cuidados de la escalera de la piscina

Publicado por Covadonga Carrasco, 13 Ago 2013

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Mantenimiento de la escalera de la piscina

La escalera de la piscina es uno de los elementos básicos para que nuestro verano resulte cómodo y divertido. En ocasiones las dejamos algo olvidadas, pero hoy queremos que sepáis cuáles son las mejores formas de mantenerlas bien.

LO QUE DEBES SABER...
  • Gomas: son las que evitan los resbalones, si no están en buen estado habrá que cambiarlas.
  • Anclajes: si notamos la escalera algo floja necesitaremos vigilar si todos los anclajes están correctamente.
  • Oxidación: hay que prevenir la oxidación de cualquier metal que pueda tener la escalera de la piscina.

 

A la hora de pintarlas, por ejemplo, existen numerosos tipos de pinturas que nos servirán para cualquier escalera de piscina, sin importar de qué material estén hechas. Podremos usarlas tanto para las escaleras fabricadas del mismo material que la propia piscina, como para aquellas fabricadas con otro diferente.

 

Pinturas especiales para piscinas

Una de las pinturas más comunes para esta tarea es la pintura de poro abierto, que nos sirve tanto para la escalera como para el resto de la piscina y que funciona con una membrana de curado. Es impermeable, lo que consigue que no se formen ampollas, y además muy resistente.

Otro tipo de pintura muy común es la de caucho clorado o clorocaucho, perfecta para las escaleras de metal, ya que resiste un alto grado de humedad y evita la formación de hongos y algas.

Vigilar anclajes y gomas

Para comprobar el buen estado de la escalera de nuestra piscina, lo primero que habrá que hacer será verificar con frecuencia que no hay signos de oxidación en el caso de que esta esté fabricada en aluminio acero.

También debemos vigilar las gomas que evitan los resbalones, es decir, las de antideslizamiento, pues si se gastan debemos cambiarlas de inmediato.

Si en algún momento notamos que la escalera está algo floja, quizá los anclajes estén sueltos y por ello tendremos que asegurarnos de anclarlos de nuevo, para evitar que con el peso de alguno de los bañistas la escalera ceda y se descuelgue.

Si la escalera está integrada en la piscina tendremos que vigilar que no cuenta con ninguna grieta y, al igual que sucede con las paredes de la piscina, aplicar una capa de pintura con repelehongos al menos una vez cada seis meses.



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