Zamioculcas, unas plantas poco exigentes

Publicado por Vanesa Sánchez, 10 Ene 2013

Las zamioculcas son plantas de interior bastante resistentes y además nada exigentes, resultando ideales para casi todas las viviendas.

LO QUE DEBES SABER...
  • Zamioculca: planta de interior con hojas muy brillantes originaria de África.
  • Características: tallos y raíces muy gruesas para almacenar agua.
  • Cuidados: riegos no muy frecuentes y abono líquido una vez al mes a partir de primavera. Suelo drenado y rico en humus.

 

La zamioculca es una planta originaria de África con una forma peculiar dando sensación de ser una planta muy moderna.

 

Características de la zamioculca

Es una planta de crecimiento lento, llegando a medir entre los 30 cm y el metro de altura. Al ser originaria de África prefiere más los climas cálidos, por tanto no es muy resistente al frío. Es una planta que debería estar en un ambiente de unos 18ºC, llegando a resistir como mínimo los 3ºC.

La zamioculca es una planta de interior, pero si en verano hace calor se puede sacar a lugares luminosos pero sin que le dé el sol directamente. Este mismo requisito lo tendremos en cuenta para cuando la tengamos en el interior.

Las hojas de la zamioculca son de color verde oscuro y algo gruesas. Lo más característico de esta planta es el brillo de sus hojas. Tanto las raíces como el tallo de las hojas son gruesos y sirven como órganos para reservar agua, por su origen africano. Normalmente suele echar un par de hojas al año.

Cuidados de la zamioculca

Aunque es una planta muy resistente, debemos tener en cuenta algunos cuidados pero sin ser demasiado atentos con ella. Por ejemplo, esta planta es necesario trasplantarla cada dos o tres años aproximadamente y siempre en primavera, porque tienden a crecer bastante las raíces.

Además no necesita riegos muy frecuentes, sino más bien moderados que permitan secar la tierra entre uno y otro. Si bien en invierno prácticamente no se regará apenas. Lo que sí es importante es que el agua no sea calcárea (agua dura o alcalina, con demasiada cal).

Al comenzar la primavera pondremos abono en forma de líquido junto al agua del riego una vez al mes. Mejor tener la zamioculca en un suelo drenado y rico en humus, se puede mezclar con mantillo, arena y tierra de jardín. 

Con estos simples cuidados tendremos siempre a la zamioculca en perfecto estado y lucirá espléndida en nuestra casa.



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