Cómo limpiar los suelos en función del material y sus acabados

Publicado por Redacción, 20 Jul 2011

Hoy nos disponemos a limpiar el suelo de nuestro hogar. Pero, ¡horror! No sabemos muy bien qué producto emplear o por dónde comenzar la limpieza. ¿Utilizo el mismo líquido para el parqué que si tengo gress? ¿Y si lo que tengo es moqueta? ¿Y para los azulejos?

En el post que ahora leeréis trataremos de daros algunas respuestas a estas preguntas ya que para la limpieza de los suelos de nuestra vivienda deberemos tener en cuenta sus materiales y acabados.

Si tenemos parqué debemos saber que las manchas de grasa o betún se quitan con un algodón mojado en trementina. Frotamos bien sobre la mancha y después, para unificar el color de la madera, podemos utilizar cera.

Si lo que tenemos en el parqué es una mancha de huevo, lo recomendable es limpiarla con una esponja con agua y sal para, inmediatamente después, aclararla.

Las manchas de óxido salen con agua oxigenada y pasándole después un poco de agua con amoníaco.

 

 

Si lo que tenemos son suelos de madera natural, lo que nos dicen los expertos es que primero comprobemos si se trata de madera impermeabilizada o no. Si no es así, lo que hacemos es barrer con una escoba de cerdas blancas y suaves o, mejor aún, con una mopa. Y las manchas las aclararemos con un paño humedecido con agua. Si, por el contrario, el suelo está impermeabilizado, lo limpiaremos con una fregona escurrida. Si la mancha es de cera, la limpiamos con un trapo empapado en alcohol. 

Por otra parte, si nuestros suelos son de mármol, los entendidos nos aconsejan que pongamos un poco de gasolina en las manchas en concreto y desaparecerán. El mármol hay que mimarlo mucho, ya que es delicado y para limpiarlo bien es conveniente no mojarlo, solo pasar la fregona bien escurrida sin utilizar productos abrasivos. Eso sí, una vez al mes podemos encerarlos para acentuar su brillo natural.

Otro tipo de suelo que podemos tener en nuestra vivienda es de cerámica. Las baldosas de cerámicas son muy resistentes. Para limpiarlas debemos fregarlas y secarlas inmediatamente después para evitar que se queden marcas o manchas.

Y para fregar los suelos de cerámica podemos utilizar una fregona con agua y unas gotitas de lejía o lavavajillas. Hay personas que optan por encerarla para conseguir un acabado brillante, pero resultan muy resbaladizas. Si tenemos suciedad en las juntas podemos sacarla con un cepillo pequeño.

Por otro lado, para las manchas que tengamos en suelos de moqueta o alfombras existen productos especiales muy eficientes. Pero si son muy rebeldes y no salen fácilmente, debemos diluir los líquidos y no utilizarlos puros. En cualquier caso, para la limpieza de manchas en las moquetas (muy del gusto de los ingleses, por ejemplo) y las alfombras también tenemos algún remedio casero: si la mancha está húmeda, primero debemos tapar con talco para que absorba la grasa y luego probar con un detergente mezclado con unas gotitas de amoníaco.

En caso de tener suelos vinílicos en casa, éstos son muy resistentes a las manchas porque es muy difícil que consigan adherirse a la superficie de este suelo sintético. Se limpia con una fregona mojada en agua tibia con un poco de detergente en ella. Aunque los productos muy abrasivos no son nada recomendables ya que lo dejarán opaco.

Vamos a aprovechar este post también para explicaros cómo hacer si nos encontramos con manchas en los azulejos de casa. Una buena mezcla para dejarlos brillantes es el agua caliente con amoníaco y frotamos bien sobre la superficie con una balleta para después aclararlos con otra limpia.

Por otro lado, si acaban de darnos nuestra vivienda y los azulejos tienen restos de yeso podemos rascarlos bien con una espátula y si siguen quedando mancha podemos pasar un algodón mojado en vinagre blanco. Veréis cómo lo agradecen.



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