Cómo decorar una boda en invierno

Publicado por Redacción, 10 Nov 2011

La estación en la que se celebran más bodas, sin lugar a dudas, es la primavera. Época en la que muchos novios se dan el ‘Sí, quiero’. Hay que decir que últimamente estamos asistiendo a un claro aumento en el número de enlaces que se celebran en invierno. Si es tu caso y estás pensando en casarte el próximo invierno, presta  atención a estos consejos que os damos para decorar el salón del convite del ‘día más importante de vuestra vida’.

Las tendencias en lo que a decoración respecta se reinventan cada temporada. Nos gusta crear en casa el ambiente propicio para que nos sea más fácil evadirnos de las preocupaciones. En muchas ocasiones nos decantamos por incorporar en la decoración de nuestra casa las últimas tendencias. En otras, nos dejamos llevar por lo que realmente nos gusta, dejando un poco de lado las tendencias en interiorismo. Creemos firmemente en ese estilo personal que define nuestra forma de vida, de vestir y, como no, ese estilo lo trasladamos a la decoración de nuestro hogar y, obvio, de nuestra esperada boda.

 

 

Muchos de vosotros seguro que ya tenéis en mente el día de vuestra boda. ¿Por qué seguir a la gran mayoría y casarse en primavera? Piensa en ello, porque casarse en invierno tiene grandes ventajas. Por si no lo tenéis claro, os decimos que se necesita menos tiempo para organizar una boda en invierno. Y es que al ser la temporada baja en lo que a celebración de bodas respecta, resulta mucho más fácil conseguir iglesia y restaurante para la fecha concreta en la que queremos casarnos. Además conseguiremos grandes ofertas en esos viajes tan placenteros a los que –de siempre- hemos llamado ‘Luna de Miel’. En definitiva, casarse en invierno no aporta más que beneficios. Tardamos menos tiempo en tener todo listo. Si sois de esas parejas que deciden casarse muy pocos meses antes del enlace, no dejéis de tener en cuenta que el acierto está en una boda invernal.

Tenemos casi todo listo. Iglesia, vestido, viaje de novios… Incluso ya hemos reservado el lugar en el que vamos a festejar nuestro enlace con todos los familiares y amigos invitados a la boda. Visualizamos ese día y todo tiene que ser perfecto, todo tiene que estar estudiado hasta el mínimo detalle. La gran sala en la que nos vamos a dar el gran homenaje nupcial tiene que brillar por sí misma. Y ahí juega un papel fundamental la decoración que elijamos para ‘adornar’ ese espacio en el que pasaremos unas cuantas horas hasta que el cuerpo aguante. Es obvio que la decoración varía de primavera a invierno. En primavera hay que optar, por ejemplo, por colores más suaves, por telas con más caída y finas… En invierno debemos trasladar ese ambiente gélido pero siempre ‘in’ a las mesas del convite. ¡Seguid leyendo!

Para poneros en situación os proponemos un sitio para el convite de una boda inolvidable: el Parador de Sigüenza (Guadalajara) o lo que es lo mismo, ‘La ciudad del Doncel’. Es un municipio con casas de piedra, cuya belleza asombra al viajero. Encontramos un castillo, reconvertido en Parador Nacional de Turismo espectacular, al más puro estilo medieval. Imaginemos que celebramos en este entorno la cena de nuestro enlace en invierno. Sin lugar a dudas tenemos que aprovechar al máximo lo que nos ofrece la gran sala en la que vamos a cenar. Visualidad, paredes de piedra, antorchas por doquier, escudos, lanzas, alguna armadura… Y, como no, mesas redondas que hay que decorar. Estamos hablando de una boda muy entrañable y romántica; una boda en la que buscamos a toda costa el calor que desprende una gran chimenea que preside el salón. Es, en definitiva, una boda de ensueño.

 

Mesas redondas que desprenden calor en invierno

Para vestir las mesas de la celebración del convite nupcial hay que decantarse por colores como el granate, el ámbar y el dorado. Además estos colores casan a la perfección con el estilo decorativo de todo castillo que se precie, por si no habíais caído en ello. Teniendo en cuenta ese detalle, os recomendamos que os decantéis por manteles de los tres colores mencionados, siempre en telas pesadas con caída y un toque de brillo para otorgar luminosidad. Que estemos en invierno no quiere decir que tengamos que privarnos de ciertos destellos de luz que nos aporten esa alegría y optimismo que siempre debe inundar una boda.  Alterna manteles de los tres colores.

Además, en la mesa de una boda ‘invernal’ nunca deben faltar las velas. Os recomendamos que pongáis varias velas alrededor del centro floral de cada mesa. Para darle la elegancia que buscamos, es imprescindible que alternes velas en colores neutros con los tonos que hemos elegido para los manteles. Si buscas velas más especiales, no está de más que tengan elementos decorativos en dorado en forma de corazones, flores, o lo que más os guste.  

En cuanto a los centros florales de las mesas os recomendamos que porten flores de colores cálidos. Es decir, deben mezclar colores como el ámbar, naranja, amarillo, rojo… Mezcla arriesgada pero que da en el clavo con lo que el invierno expresa. Así conseguiremos decorar las mesas de forma elegante, acorde al ambiente que se crea en un castillo; y, lo mejor de todo, nos dará la sensación de que estamos en casa, gracias a un ambiente muy acogedor que nos relajará al momento.

¿Qué os ha parecido la idea de celebrar vuestra boda en invierno? Si es vuestro casado y habéis elegido una fecha gélida para daros el ‘Sí, quiero’; por favor, contadnos vuestra experiencia y cómo habéis decorado el salón del convite. Y... ¡Viva los novios!



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