Soldar con estaño tuberías de cobre

Publicado por Redacción, 05 Jul 2011

Uno de los básicos del buen bricolador es saber soldar. Soldar con estaño esas pequeñas aberturas/ roturas que se han formado en cañerías de cobre, bien por un golpe, bien por el paso del tiempo. Así que este post va dirigido a aquellas personas que quieren saber cómo hay que soldar correctamente con estaño, algo que requiere paciencia y maña.

Cierto es que son cada vez más escasos los hogares que mantiene sus tuberías de cobre en lugar de las de PVC. Estas últimas son más baratas, fáciles de trabajar y de mejor calidad. Sin embargo, para aquellos que aún contéis con tuberías de cobre como “suministradoras” de agua, aquí van unas indicaciones de cómo debéis soldarlas con estaño:

 

 

  1. La primera premisa no tiene peros: lo barato sale caro. Tanto el estaño como el soplete los hay de muchas calidades, así que consultad con el experto oportuno y adquirid piezas de las que no os tengáis que arrepentir. Ni carísimos ni baratísimos. Otros materiales a emplear son un decapante líquido, trapos, guantes...
  2. Antes de soldar debéis procurar que la cañería esté completamente purgada, seca, que no circule más agua por su interior. Cortad la llave de paso y eliminad toda el agua del circuito. Además, limpiad bien la zona que esté averiada, que no quede polvo ni grasa.
  3. Esa misma zona deberéis lijarla bien para librarla de impurezas y dejar al descubierto la mella. Seguidamente, aplicad decapante sobre la zona lijada, que además ayudará al estaño a deslizarse bien.

La hora de soldar

  1. Para empezar, limpiad también el soplete, por si quedan restos de anteriores soldaduras o polvo. Enchufadlo y dejad que se caliente. Necesitaréis las dos manos, paciencia y buen pulso; en una el hilo de estaño, en otra el soplete.
  2. Premisa esencial: debéis calentar del mismo modo el objeto a soldar y el objeto soldado; el estaño y la tubería de cobre. De lo contrario la soldadura no se fraguará y en poco tiempo -o en nada- tendréis que volver a repetir todo el proceso. Aplicad calor a cada cual, y cuando estén listos, id ‘pinchando’ el estaño a la tubería, que se fundirá nada más tocarla.
  3. Tapad la zona afectada lo justo con el estaño: más no significa mejor, ni mucho menos. Debe ser lo justo y necesario. Tratad de cubrir la rotura con el estaño a medida que se funde con la tubería de cobre, y solo aplicad el soplete directamente si es estrictamente necesario. Pero tened cuidado: no os paséis de temperatura o a volver a empezar.

Repetimos: la paciencia y el buen pulso serán vuestros mejores aliados.



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